Crucero Grandes Civilizaciones: Atenas - Estambul con el Grand Celebration (Iberocruceros)

Como visitar Éfeso desde un crucero con escala en en Izmir

De Atenas a Estambul: un viaje de ensueño

Atenas Estambul con el Grand Celebration


Comienza el resumen de nuestro viaje


Comienza el resumen de nuestro viaje en el crucero Grandes Civilizaciones 2011, una experiencia inolvidable a bordo del Grand Celebration de Iberocruceros, un barco que ya conocíamos y que nos volvía a ilusionar.


Grand Celebration
Proa del Grand Celebration - © Mycrucero.es


En esta ocasión viajábamos con nuestros copañeros y grandes amigos, los incombustibles Ana y Félix, siempre geniales y encantadores, lo que hizo que la experiencia fuera aún más especial.


Llevábamos tiempo con la idea de realizar este fantástico crucero por el Mediterráneo Oriental, ya que nos atraía especialmente visitar destinos como Alejandría y Estambul. Finalmente, debido a la cancelación temporal de la escala en Alejandría por la situación del país en ese momento, decidimos seguir adelante con el viaje. Sin duda, mereció la pena, ya que el itinerario seguía siendo muy atractivo.


Aunque algunas de las escalas ya las conocíamos, repetir destinos como las islas griegas siempre es un acierto. Además, teníamos claro que Estambul sería la gran joya del crucero, un destino único que por sí solo ya justificaba el viaje.


El itinerario, denominado Grandes Civilizaciones I, incluía las siguientes escalas:

  • Atenas
  • Heraklion (Creta)
  • Santorini / Mikonos
  • Rodas
  • Izmir (Turquía)
  • Estambul

A lo largo de esta review vamos a compartir nuestra experiencia personal en este crucero cultural, con opiniones sinceras que, como es lógico, pueden diferir de las de otros viajeros.


Vuelos Madrid/Atenas-Estambul/Madrid


El viaje comenzó con el vuelo hacia Atenas. Tuvimos un retraso de aproximadamente 3 horas debido a una avería en el avión de Spanair que inicialmente iba a realizar el trayecto. Finalmente, fue sustituido por otro aparato del mismo modelo (Airbus A320).


A pesar de este contratiempo inicial, los vuelos fueron en general correctos y sin turbulencias. Sin embargo, en el vuelo de regreso detectamos un pequeño inconveniente: algunos asientos presentaban problemas en el respaldo, ya que no se mantenían completamente verticales, lo que resultaba incómodo tanto para los pasajeros afectados como para quienes viajaban en las filas posteriores.


En general, y salvo estos pequeños inconvenientes, el servicio aéreo cumplió correctamente dentro del paquete del crucero por el Mediterráneo Oriental.


Partenón
El Partenón - © Mycrucero.es


Atenas: visita por libre desde el puerto del Pireo


El itinerario del crucero Grandes Civilizaciones con Iberocruceros nos pareció muy atractivo desde el inicio. A pesar de la ausencia de Alejandría, como ya comentamos, sigue siendo un recorrido precioso por el Mediterráneo Oriental.


Aunque pueda sorprender, tuvimos la oportunidad de visitar Atenas a pesar de ser puerto de embarque, algo que muchos cruceristas no siempre aprovechan. En nuestro caso, ya conocíamos la ciudad de viajes anteriores (tanto en excursiones organizadas como por libre), así que decidimos volver a recorrerla a nuestro aire.


Para esta ocasión optamos por una visita por libre utilizando el tren, un medio de transporte económico y práctico si se toman las precauciones habituales. Nos bajamos en la Plaza Monastirakis, desde donde comenzamos nuestro recorrido con total tranquilidad, alejándonos un poco de las rutas más típicas de excursiones de crucero.


Nuestra idea era hacer una visita diferente, ya que los puntos más turísticos los conocíamos. Paseamos por los alrededores de la Acrópolis de Atenas y disfrutamos del encanto del barrio de Plaka, donde aprovechamos para hacer algunas compras. El tiempo era limitado, ya que el barco zarpaba en pocas horas, pero suficiente para disfrutar de la ciudad sin prisas.


También nos acercamos al Parlamento Helénico con la esperanza de coincidir con el cambio de guardia, y aprovechamos para revivir recuerdos visitando la zona donde se encontraba el hotel en el que nos alojamos en nuestro primer viaje a Atenas. Entre paseos, fotos y nostalgia, decidimos regresar al barco para comer.


Y aquí llegó la anécdota del día. Al preguntar dónde coger el tren de vuelta, Félix, con total tranquilidad, nos dijo: “¿tren?… están de huelga”. En ese momento, cambio de planes. Pero como buenos cruceristas, siempre hay soluciones.


Nos dirigimos a una parada de taxis y preguntamos precio hasta el puerto del Pireo. El taxista nos ofreció ir con taxímetro y un coste aproximado razonable, muy alejado de los precios que a veces se ven en la terminal de cruceros. Aceptamos, y en poco tiempo llegamos sin sobresaltos ni gastos excesivos.


Ya de vuelta a bordo del Grand Celebration, nos asignaron un camarote exterior con ventana. Dejamos el equipaje y fuimos directamente a comer antes de asistir al obligatorio simulacro de emergencia.


Este itinerario, Grandes Civilizaciones I, correspondía al trayecto de ida hasta Estambul. Al finalizar, algunos pasajeros continuaban con el recorrido inverso (Grandes Civilizaciones II). Es importante destacar que el barco pernoctaba dos días tanto en Atenas como en Estambul, lo que permite conocer mejor ambas ciudades, un gran punto a favor de este crucero.


Para terminar el día, disfrutamos de la cena y del espectáculo a bordo, ambos correctos y agradables. Además, tuvimos la suerte de conocer a un matrimonio de Guadalajara con quienes compartiríamos varios momentos durante el crucero, tanto a bordo como en algunas excursiones.


Knosos Creta
Creta - © Mycrucero.es


Escala en Heraklion (Creta): visita de Knosos por libre


Nuestra siguiente parada en el crucero Grandes Civilizaciones por el Mediterráneo Oriental fue la isla de Creta, la más grande de Grecia y, hasta ese momento, completamente desconocida para nosotros.


Teníamos claro desde el principio cuál era la visita imprescindible: el Palacio de Knosos, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo minoico. Para llegar hasta allí, acordamos previamente el precio de un taxi con tiempo de espera incluido, una opción muy cómoda y con un coste que consideramos justo.


Al llegar a Knosos, conviene saber que no se trata de un recinto con edificios como tal, sino de un conjunto de ruinas arqueológicas con algunos frescos aún visibles. Es un lugar cargado de historia y mitología: aquí se sitúa la leyenda del Minotauro, lo que añade un atractivo especial a la visita.


Tuvimos que esperar unos minutos antes de entrar debido a la presencia de una delegación oficial china con su correspondiente dispositivo de seguridad, pero poco después accedimos sin problemas. En la entrada es habitual encontrar guías que ofrecen visitas guiadas, aunque en nuestro caso optamos por recorrer el recinto por libre utilizando el plano que nos entregaron junto con las entradas.


El recorrido está bien señalizado, lo que facilita la visita sin necesidad de guía. Bajo nuestro punto de vista, visitar Creta y no conocer Knosos es un error, ya que es, sin duda, su principal atractivo cultural.


Tras finalizar la visita, pasamos por los puestos de souvenirs situados en la entrada, donde compramos algunos recuerdos antes de regresar en taxi. En lugar de volver directamente al barco, pedimos que nos dejaran en el centro de la ciudad para dar un paseo y conocer el ambiente local.


Aprovechamos para recorrer el mercado y comprar algunas especias. Entre ellas, adquirimos canela en rama, aunque en este caso no fue una gran elección, ya que parecía llevar demasiado tiempo expuesta y había perdido bastante calidad.


Desde el centro, decidimos regresar caminando hacia el puerto, guiándonos fácilmente por la presencia de varios cruceros atracados. Durante el paseo nos acercamos a una pequeña fortaleza situada al final del espigón, un lugar perfecto para hacer fotos.


Allí vivimos uno de los momentos más divertidos del día: las olas rompían con fuerza contra las rocas, obligándonos a calcular bien el momento para pasar sin acabar empapados… algo que no todo el mundo conseguía, provocando escenas realmente graciosas.


Tras esta completa jornada en Creta, regresamos al Grand Celebration para ducharnos y prepararnos para la cena, ya que teníamos asignado el segundo turno.


El espectáculo y la cena de esa noche fueron correctos, sin grandes sorpresas, lo que en un crucero suele ser sinónimo de que todo funcionó como debía.


Santorini
Casa típica en Santorini - © Mycrucero.es

Escala en Santorini: teleférico, vistas a la caldera y consejos prácticos

Santorini es una de esas escalas que, por muchas veces que la visites, siempre apetece repetir. En nuestro caso, ya la conocíamos de un viaje anterior en el que incluso nos aventuramos a ir hasta Oia en autobús de línea.

En esta ocasión, y teniendo en cuenta que compartíamos jornada con Mikonos, decidimos hacer una visita más tranquila: subir en teleférico, pasear por la ciudad, hacer algunas compras y regresar al barco sin prisas.

Santorini es una escala realmente especial dentro de cualquier crucero por las islas griegas. Los barcos fondean en la impresionante caldera volcánica, resultado de una gran erupción que dejó parte de la isla sumergida. Las vistas desde el barco son espectaculares: el mar de un azul intenso debido a la profundidad, y en lo alto de los acantilados, las inconfundibles casas blancas.

Para subir al pueblo hay tres opciones: teleférico, burro/mula o caminando. Nuestra recomendación clara es el teleférico. Aunque el trayecto a pie puede parecer tentador, no lo aconsejamos por el esfuerzo, la duración y las condiciones del camino. Además, tanto el teleférico como los animales son servicios de pago.

El teleférico tiene bastante capacidad, pero cuando coinciden varios cruceros (como fue nuestro caso), pueden generarse largas colas. Precisamente por esto, decidimos bajar caminando… una decisión que tuvo su parte de aventura.

La bajada ofrece vistas espectaculares, ideales para fotografías, pero también tiene su “cara B”. Entre el calor, el esfuerzo físico y el paso constante de mulas, llegamos al pequeño puerto bastante cansados, sudorosos y, digamos, con “aroma incluido”. Eso sí, las risas estaban aseguradas.

Al llegar, nos encontramos con varias colas para los tenders (las lanchas que trasladan a los pasajeros desde el puerto hasta el barco). En un primer momento nos equivocamos de fila —detalle que descubrimos al recibir una toalla refrescante con el nombre de otra compañía—, pero finalmente encontramos la correcta. Un pequeño caos típico de este tipo de escalas, especialmente cuando hay mucho volumen de cruceristas.

Un consejo importante en Santorini: controlar bien la hora de “todos a bordo”, ya que tanto el desembarque como el regreso al barco se realiza en tenders, lo que puede generar esperas adicionales.

A pesar de todo, merece muchísimo la pena. Las vistas de la caldera desde lo alto y perderse por sus calles son experiencias únicas. En cuanto a compras, si vuestro itinerario incluye Rodas, recomendamos dejar las compras principales para esa escala.

De regreso al Grand Celebration, lo habitual: ducha, comida y descanso antes de continuar la ruta. Esa misma tarde zarpábamos rumbo a Mikonos, donde tendríamos la oportunidad de disfrutar de la isla… ¡de noche! Algo diferente incluso para nosotros, que ya la habíamos visitado anteriormente.

Mikonos
Puesta de sol en la playa de Mikonos - © Mycrucero.es

Escala en Mikonos: visita nocturna en la isla del viento

Mykonos, situada en el mar Egeo y perteneciente al archipiélago de las Cícladas, es conocida como “la isla del viento”, y no es casualidad. En nuestro crucero Grandes Civilizaciones, esta era nuestra segunda visita, aunque en esta ocasión con un enfoque diferente: descubrir la isla al anochecer.

En una visita anterior habíamos zarpado a mediodía, pero esta vez tuvimos la oportunidad de recorrerla de noche. Sin embargo, la experiencia fue algo desigual. Algunos de los puntos más emblemáticos no estaban iluminados, lo que deslucía bastante la visita. Lugares como la famosa Pequeña Venecia perdían parte de su encanto sin iluminación, aunque por suerte conservábamos el recuerdo de nuestra visita anterior.

El viento fue otro gran protagonista de la escala, soplando con tanta fuerza que hacía difícil disfrutar con comodidad del paseo. Aun así, cabe destacar que el barco, el Grand Celebration, ni se inmutó durante la estancia en puerto, algo que sí habíamos vivido en otro crucero anterior.

Debido a las condiciones meteorológicas, decidimos regresar antes de lo previsto al barco, al igual que muchos otros pasajeros. Eso sí, nos llevamos como “recuerdo” un buen resfriado fruto del viento.

Qué ver en Mikonos: imprescindibles

A pesar de esta experiencia, siempre recomendamos visitar Mikonos. Es una isla preciosa, conocida por sus casas blancas con puertas y ventanas de colores (predominando el azul), sus calles empedradas y su ambiente único.

Entre los lugares más destacados:

  • Los famosos molinos de viento de Kato Mili
  • La pintoresca zona de la Pequeña Venecia
  • El casco antiguo (Chora), ideal para perderse paseando

Una de las curiosidades de la isla es la tradición de buscar a Petros el Pelícano, mascota local. Si lo encontráis (o a sus descendientes), es típico hacerse una foto, aunque conviene tener cuidado con su pico.

Compras y recomendaciones

Mikonos también ofrece buenas oportunidades para compras, especialmente en joyerías donde, con algo de regateo, se pueden encontrar piezas interesantes. En la Pequeña Venecia es muy agradable sentarse a tomar algo, aunque conviene tener en cuenta que los precios no son precisamente económicos.

Recorrer la isla por libre es sencillo, como hicimos nosotros. No obstante, también existen múltiples opciones:

  • Taxi
  • Autobús urbano
  • Alquiler de coche o moto
  • Excursiones organizadas (naviera o externas)

Cada viajero puede adaptar la visita a su estilo y tiempo disponible.

Rodas
Rodas - © Mycrucero.es
 

Escala en Rodas: ciudad medieval, compras y consejos

Rodas es una de esas escalas que combinan historia, ambiente y buenas oportunidades de compras dentro de un crucero por el Mediterráneo Oriental. ¿Quién no ha oído hablar del Coloso de Rodas? Aunque ya no existe, su legado sigue formando parte del atractivo de la isla.

Una de las grandes ventajas de esta escala es su comodidad: desde el puerto donde atracan los cruceros, se puede llegar caminando en pocos minutos hasta la entrada de la impresionante Ciudad medieval de Rodas, una de las mejor conservadas de Europa.

Qué ver en Rodas desde un crucero

Al cruzar sus murallas, te adentras en un auténtico viaje al pasado. La ciudad está llena de callejuelas empedradas, edificios históricos y rincones con mucho encanto que evocan la época de la Orden de San Juan y los caballeros medievales.

Durante la visita podéis:

  • Pasear por la ciudad amurallada y disfrutar de su ambiente
  • Visitar edificios históricos (algunos de pago)
  • Tomar algo en sus terrazas
  • Disfrutar de numerosas tiendas de recuerdos

Además, justo al lado de la entrada hay una playa tranquila donde incluso es posible darse un baño sin perder de vista el barco, algo ideal si se dispone de tiempo.

Compras en Rodas: ¿merecen la pena?

Si vuestro itinerario incluye varias escalas, Rodas es, sin duda, uno de los mejores lugares para hacer compras. Encontraréis gran variedad de productos, muchos de ellos imitaciones (como ocurre también en Estambul), pero algunas con bastante buena calidad y precios competitivos.

Eso sí, un consejo importante: no recomendamos comprar perfumes baratos de imitación, ya que la calidad suele ser baja y no merecen la pena.

Consejos prácticos para la escala

  • No olvidéis la cámara: Rodas es perfecta para fotografía, con rincones muy fotogénicos en cada calle.
  • El ambiente suele ser animado, especialmente si coinciden varios cruceros, pero sin resultar agobiante.
  • Se puede recorrer perfectamente por libre, sin necesidad de excursión organizada.

En cuanto a excursiones más largas, como la visita a antiguas ruinas fuera de la ciudad, en nuestra experiencia no resultó especialmente interesante salvo que se tenga un interés específico en la arqueología.

Nuestra recomendación

En resumen, Rodas es una escala ideal para recorrer por libre, disfrutar de su historia medieval y aprovechar para hacer algunas compras. Sin duda, una de las paradas más completas del itinerario Grandes Civilizaciones.

Esmirna
Paseo junto a la playa de Esmirna - © Cruceroviajes

Escala de Izmir (Esmirna): excursión a Éfeso en taxi y consejos

Izmir (Esmirna), situada a orillas del mar Egeo, es una escala muy interesante dentro del crucero Grandes Civilizaciones, principalmente por su cercanía a uno de los mayores tesoros arqueológicos del mundo: Éfeso.

Desde aquí, al igual que desde Kusadasi, se organizan excursiones a estas impresionantes ruinas, donde todavía hoy continúan los trabajos de excavación y restauración. Uno de sus iconos más reconocibles es la Biblioteca de Celso, una auténtica joya histórica.

Excursión a Éfeso: nuestra experiencia en taxi

Debido a la distancia, no recomendamos realizar esta excursión completamente por libre sin transporte organizado. En nuestro caso, decidimos aventurarnos contratando un taxi directamente en la terminal del puerto, donde encontramos varias opciones con precios cerrados y bien explicados.

Los precios eran fijos (sin posibilidad de regateo), pero aun así resultaban más económicos que las excursiones organizadas por la naviera. Además, contaban con personal que hablaba español, lo que facilitó mucho la contratación.

Eso sí, nuestra experiencia tuvo su punto “emocionante”: el conductor resultó ser bastante temerario al volante, lo que convirtió el trayecto en toda una aventura.

Antes de llegar, valoramos la posibilidad de incluir la visita a la Casa de la Virgen María, una excursión muy habitual, pero finalmente decidimos descartarla para dedicar más tiempo a Éfeso.

Visita a las ruinas de Éfeso

Una vez allí, compramos las entradas (no incluidas en el precio del taxi) y comenzamos la visita por libre. El taxista nos esperaría a la salida, algo habitual en este tipo de servicios.

Éfeso es, simplemente, espectacular. No entraremos en demasiados detalles para no estropear la experiencia, pero es una visita imprescindible en cualquier crucero por Turquía y Grecia. El recorrido finaliza en el gran anfiteatro, uno de los puntos más impresionantes del conjunto.

Al terminar, nos reencontramos con el taxista, quien, eso sí, se interesó por saber si nos había gustado… y la respuesta fue un rotundo sí.

Paradas adicionales y advertencias

Tras la visita, la siguiente parada fue un bazar local, pero la experiencia no fue especialmente positiva. Nos pareció más un mercadillo sin demasiado interés que un auténtico bazar turco.

El conductor insistió en llevarnos también a una tienda de piel, lo que nos llevó a una zona con bastante caos de tráfico y poco atractiva para el visitante. Finalmente, decidimos regresar al barco.

El trayecto de vuelta volvió a ser bastante “intenso”, con una conducción rápida y poco convencional. Aun así, llegamos sin problemas.

Un consejo importante: si contratáis taxi en este tipo de destinos, anotad siempre el número de licencia y, si es posible, la matrícula, y pedid un recibo con los detalles del servicio. Es una medida básica de seguridad ante cualquier incidencia.

Paseo por Izmir

Por la tarde, ya más tranquilos, salimos a pasear por la ciudad. Recorrimos la zona principal junto al mar, con numerosas tiendas, restaurantes y comercios. También disfrutamos del paseo marítimo, un entorno agradable y seguro.

En ningún momento sentimos inseguridad ni presión por parte de vendedores, algo que también valoramos positivamente.

¿Merece la pena esta escala?

Sin duda, sí. Sólo por visitar Éfeso, esta escala ya merece la pena. Es uno de esos lugares que dejan huella y que enriquecen enormemente la experiencia del crucero.

Estambul
Fascinante Estambul - © Mycrucero.es

Escala en Estambul: qué ver, transporte y experiencia completa


Estambul era, sin duda, el gran objetivo de este crucero Grandes Civilizaciones, y el principal motivo por el que elegimos este itinerario. No la conocíamos, pero contábamos con la ventaja de viajar con amigos que ya habían estado, lo que nos facilitó mucho la visita.


El crucero permanecía dos días en la ciudad, algo fundamental para poder conocerla sin prisas. Llegamos por la mañana y regresábamos al día siguiente por la tarde-noche, lo que nos permitió organizar bien las visitas.


Seguridad y transporte en Estambul


Antes de viajar habíamos escuchado muchos comentarios sobre la seguridad, pero nuestra experiencia fue totalmente positiva: no nos sentimos inseguros en ningún momento.


Para movernos utilizamos tanto caminatas como el práctico Tranvía de Estambul, que conecta fácilmente los principales puntos turísticos. Es barato, cómodo y muy recomendable para cruceristas.


Nada más bajar del barco, decidimos comenzar caminando y cruzar el emblemático Puente de Gálata, donde se puede observar la vida local, especialmente pescadores, lo que le da un ambiente muy auténtico.


Qué ver en Estambul en dos días


Siguiendo el recorrido del tranvía, es muy sencillo llegar a los principales puntos de interés:

  • Santa Sofía: una auténtica maravilla arquitectónica
  • Mezquita Azul: imprescindible (respetando horarios de culto y normas como descalzarse)
  • Cisterna Basílica: una visita sorprendente e imprescindible
  • Gran Bazar: uno de los mejores bazares del mundo

El Gran Bazar nos pareció espectacular, con multitud de entradas y pasillos donde es fácil perderse. Los comerciantes son atentos y el regateo forma parte de la experiencia, ya que los precios iniciales suelen ser elevados.


También es habitual encontrar numerosas pastelerías y tiendas de dulces típicos, muy tentadoras para los amantes del azúcar.


Consejos prácticos en Estambul

  • Cambiar dinero en casas de cambio locales: suelen ofrecer mejor tipo que en origen
  • Revisar siempre los precios antes de comprar, especialmente en puestos callejeros
  • Cuidado con vendedores ambulantes: pueden intentar cobrar en euros en lugar de liras
  • No mostrar grandes cantidades de dinero en público

Una anécdota curiosa fue al comprar zumo de granada en un puesto callejero: el precio estaba en liras, pero al pagar intentaron cobrarnos en euros. Tras insistir, finalmente respetaron el precio correcto.


Experiencia en la ciudad


Recorrimos la ciudad en varias tandas (mañana, tarde y día siguiente), disfrutando tanto de los monumentos como del ambiente. Por la noche también paseamos sin problemas, con presencia policial y buen ambiente general.


Incluso probamos un kebab local que nada tenía que ver con los habituales en España: el local era amplio, limpio y con elaboración artesanal a la vista.


Nos quedó pendiente visitar el Palacio Topkapi, lo que nos deja una excusa perfecta para volver en el futuro.


Roberto Vara
Con el mago Roberto Vara - © Mycrucero.es

Gastronomía y servicios a bordo del Grand Celebration


En cuanto al barco, el Grand Celebration de Iberocruceros ya lo conocíamos. Nuestro camarote, exterior (U89) en la cubierta 6, resultó ser cómodo, silencioso y bien distribuido.


Nuestro asistente de camarote, Mgakan, fue excelente: siempre atento, amable y con perfecto dominio del español, manteniendo el camarote en condiciones impecables.


Las zonas comunes del barco eran agradables, con buenas vistas al mar. Destacamos especialmente:

  • La música en directo en la Rambla
  • Los espectáculos del teatro
  • La actuación del mago Roberto Vara, muy profesional y entretenido

En general, tanto el equipo artístico como el ambiente a bordo cumplieron con creces, haciendo del viaje una experiencia muy completa.


Uno de los puntos fuertes de Iberocruceros era, sin duda, su restaurante a la carta también a la hora de comer, algo que otras navieras han ido eliminando con el tiempo. Siempre que nos era posible, preferíamos desayunar, comer y cenar en el restaurante.


El servicio fue excelente. Queremos destacar especialmente a nuestros camareros de cena, Lisandro (Honduras) y Juan Carlos (Chile), que con su profesionalidad y amabilidad hicieron que cada noche fuera muy agradable.


En cuanto a la gastronomía, en general fue muy buena, con platos bien elaborados. Sólo un par de ellos no fueron de nuestro gusto, pero el equipo reaccionó rápidamente y los sustituyó sin ningún problema, algo que valoramos positivamente.

 

Fotografías y servicios a bordo:

El servicio de fotografía nos pareció algo caro. Bajo nuestro punto de vista, con precios más ajustados probablemente venderían muchas más fotos, ya que la calidad era buena. Respecto al registro de tarjetas de crédito, tuvimos algunos problemas con las máquinas automáticas, que daban error. Finalmente, lo solucionamos rápidamente en recepción, donde activaron nuestras cuentas sin esperas, ya que hay un margen de 48 horas para completar este proceso.

El barco:

El Grand Celebration, a pesar de no ser un barco nuevo, estaba bien mantenido tras su reforma. Sus instalaciones interiores resultaban cómodas y agradables, especialmente en zonas comunes con vistas al mar.

Nuestro camarote exterior destacó por su tranquilidad, sin ruidos, y con una buena distribución del espacio.

 

Desembarque y regreso

El desembarque se realizó de forma organizada y sin incidencias. Nuestro vuelo de regreso salió puntual, cumpliendo horarios tanto de salida como de llegada.

Otros pasajeros no tuvieron la misma suerte debido a retrasos, aunque la organización ofreció alojamiento y manutención, algo que demuestra una buena gestión ante imprevistos.

 

Valoración final del Crucero Grandes Civilizaciones (2011)

Después de esta experiencia en el crucero Grandes Civilizaciones con Iberocruceros, podemos hacer una valoración general bastante positiva:

Vuelo: Correcto en general, aunque el retraso inicial fue un inconveniente. Se echa en falta algún servicio básico a bordo.


Barco: Cómodo, bien mantenido y con buenas instalaciones. Destacan las ofertas en tiendas duty free (bebidas, tabaco, relojes, ropa, etc.).


Comida: Excelente, uno de los puntos más fuertes del crucero.


Espectáculos: buenos, con actuaciones entretenidas y de calidad.


Animación: correcta en general, aunque algo más floja que en otros cruceros, especialmente en cubierta y durante las salidas de puerto.


En este aspecto, recordamos con especial cariño momentos vividos en barcos como el Grand Mistral de Iberocruceros, o el R6 de Pullmantur, donde la animación era más intensa y participativa.


Servicio a bordo: muy bueno. Tanto camareros como asistentes cumplieron con nota. Además, agradecemos el detalle de la invitación al cóctel privado con el capitán por ser clientes repetidores, un gesto que siempre se valora.


¿Merece la pena el crucero Grandes Civilizaciones?


Sin duda, sí. Este crucero por Grecia y Turquía es una opción excelente para quienes buscan combinar cultura, historia y destinos únicos como Estambul, Santorini o Rodas.


Un itinerario muy completo, con escalas de gran valor cultural y paisajístico, ideal para repetir y recomendar.


¿Te ha gustado nuestra review? Puedes colaborar compartiéndolo haciendo clic en el siguiente botón:


Por:
Mycrucero
Mycrucero, tu blog de ayuda y consejos sobre cruceros - Cruceroviajes, todas las noticias del sector

Publicar un comentario

Puedes dejar tu comentario para saber tu opinión sobre esta entrada
Muchas gracias

Artículo Anterior Artículo Siguiente