
Nuestra reseña del crucero a bordo del MSC Seaview
¡Hola a todos! Como ya hemos desembarcado del MSC Seaview, quería contaros un poquito nuestra experiencia y dejar algunos consejos para todos los que vais a embarcar próximamente. Espero que os sirvan y, sobre todo, ¡que vayáis con muchas ganas de disfrutar!
Embarque en Barcelona-3 de septiembre
Nuestro embarque fue muy bien. Llegamos con tiempo y pudimos embarcar incluso antes de la hora prevista, sin ningún problema.
Cuando llegamos al camarote ya estaba preparado: cogimos nuestras tarjetas, dejamos las mochilas y nos fuimos a dar una vuelta por el barco. Después fuimos a comer y, cuando regresamos, las maletas ya estaban en la habitación. Este año hemos tenido mucha suerte porque llegaron superrápido.
Nosotros comimos en el bufé de la planta 8 y, personalmente, me gusta bastante más que el de la planta 16. Me parece más amplio, ofrece mayor variedad y suele haber menos aglomeraciones. El de la planta 16 tiene la ventaja de estar junto a la piscina, pero precisamente por eso se llena mucho más y resulta más pequeño.
Marsella
Al llegar a Marsella cogimos la lanzadera de MSC, que nos dejó cerca de la Catedral de Santa María la Mayor. Desde allí tomamos el transporte gratuito que te acerca hasta el Puerto Viejo.
Una vez en el Puerto Viejo, subimos al tren turístico de pago para recorrer la ciudad y subir hasta Notre-Dame de la Garde. Bajamos allí, visitamos tranquilamente la basílica y después volvimos a coger el tren para regresar al Puerto Viejo.

Como todavía teníamos bastante tiempo, decidimos aprovecharlo para conocer también el Palacio Longchamp. Éramos cuatro personas y negociamos con un taxista para que nos llevara hasta allí, y nos esperara mientras hacíamos la visita y después nos regresara de vuelta a la zona de la lanzadera. Por todo el recorrido nos cobró 37 euros en total (entre los cuatro), así que nos pareció una opción estupenda.
Aún nos dio tiempo para entrar en la Catedral de Santa María la Mayor, pasear un poquito por los alrededores y regresar tranquilamente al barco.
La verdad es que aprovechamos muchísimo la escala de Marsella y pudimos conocer bastante por nuestra cuenta, sin necesidad de contratar una excursión organizada.
Génova
Génova nos resultó una ciudad muy cómoda para recorrer por nuestra cuenta.
Al salir del puerto nos dirigimos hacia la derecha y paseamos por toda la zona marítima. Después continuamos andando hacia el centro de la ciudad y visitamos, entre otros puntos de interés, la emblemática Piazza De Ferrari.
Es una escala ideal para pasear tranquilamente, conocer la ciudad a vuestro propio ritmo y regresar cómodamente andando al barco.
Roma
En Roma hicimos la excursión privada en furgoneta con Alejandro y nuestra experiencia fue sencillamente estupenda.
Nos estaba esperando prácticamente a pie de barco. Lo mejor de hacerlo así es que nos dejaba muy cerca de cada monumento, dándonos tiempo libre para visitarlos, hacer fotos y pasear tranquilamente antes de volver a recogernos para continuar el recorrido.
Visitamos lugares imprescindibles como el Vaticano, la Fontana di Trevi y otros rincones icónicos de la ciudad.
Además, nos llevó a comer a un restaurante local donde probamos una auténtica pasta carbonara. Tuvimos tiempo de sobra para comer con calma y retomar las visitas sin prisas.
Para nosotros fue la forma perfecta de aprovechar al máximo las horas de escala en Roma.
Palermo
Palermo decidimos recorrerlo completamente por nuestra cuenta, y creo que esta información os vendrá genial a todos los que vayáis próximamente.
Nada más desembarcar encontraréis taxis, excursiones organizadas y el tren turístico. Nosotros preferimos empezar a pie y fuimos caminando hasta el Teatro Massimo.

Después, como queríamos conocer uno de los mercados más famosos de la ciudad y hacía muchísimo calor, decidimos subir al tren turístico. Nos costó 11 euros por persona y, sinceramente, nos pareció una opción súper cómoda.
El tren cuenta con varias paradas estratégicas (entre ellas la zona del puerto, el Teatro Massimo, el mercado y un punto muy cercano a la Catedral), ofreciendo el sistema de subir y bajar (hop-on hop-off) para visitar cada lugar con tranquilidad.
En nuestro caso, recorrimos el mercado, nos tomamos allí un vermú, compramos algunos recuerdos y continuamos caminando hasta la Catedral. Más tarde volvimos a subir al tren para regresar cómodamente al barco.
Por 11 euros y con la flexibilidad que ofrece para subir y bajar durante el día, a nosotros nos mereció muchísimo la pena. Además, con las altas temperaturas, fue todo un acierto poder hacer parte del trayecto a la sombra.
Día de navegación
En esta jornada sí tengo que poner alguna pequeña pega.
Había muchísima gente, bastantes aglomeraciones y resultaba complicado encontrar hamacas libres.
También eché en falta más actividades y concursos durante el día. Comparándolo con otros cruceros que hemos hecho, me faltó un poquito más de alegría y cercanía por parte del equipo de animación. Para mí, una sonrisa, acercarse a la gente y animarla a participar en los eventos es fundamental, y este año lo he echado bastante de menos.
Aun así, esto es solo una apreciación personal y, por supuesto, no nos impidió para nada seguir disfrutando del barco y de nuestras vacaciones.
Ibiza
En Ibiza cogimos la lanzadera del barco, paseamos por la ciudad, subimos hasta la zona de la Catedral y estuvimos disfrutando un buen rato de la escala.

Sin embargo, empezó a hacer muchísimo viento y parecía que se estaba preparando una tormenta, así que decidimos regresar al barco con tiempo por precaución.
Durante la navegación de regreso de Ibiza a Barcelona, el barco se movió un poquito debido al mal tiempo, pero nada grave: ¡nosotros seguimos disfrutando, riéndonos y pasándolo de maravilla!
Comidas, cenas y espectáculos
Nuestra experiencia con la comida y, especialmente, con las cenas ha sido muy buena.
Todas las noches cenamos en el restaurante principal de cortesía que nos correspondía y tuvimos muchísimo acierto con los camareros. Fueron espectaculares: simpáticos, atentos y siempre pendientes de cada detalle.
De hecho, terminamos dejándonos aconsejar por uno de nuestros camareros. Le peguntábamos qué nos recomendaba esa noche y lo dejábamos prácticamente en sus manos; ¡acertó siempre, porque todo lo que nos sugirió estaba buenísimo!
El bufé también nos pareció bastante completo y variado, tanto en carnes como en pescados y guarniciones. Si tuviera que poner una pequeña pega, sería quizás en los postres, que para mi gusto podrían mejorar un poquito, pero por lo demás, todo muy bien.
Los espectáculos del teatro nos gustaron muchísimo. El único que no pudimos ver fue el del último día porque veníamos de la escala de Ibiza y, cuando fui a reservar, ya estaban completos los pases en los tres horarios.
Por eso, os dejo un consejo importante para los que vais a embarcar: reservad los espectáculos con tiempo, especialmente los de los últimos días del viaje.
Valoración final
En general, para nosotros este crucero ha sido una auténtica maravilla.
Por supuesto que siempre hay pequeñas cosas que pueden mejorar y que cada viajero vive la experiencia de una manera diferente, pero nosotros nos quedamos con todo lo bueno: el barco, las escalas, la gastronomía, la atención de nuestros camareros, los espectáculos, las risas y cada momento vivido.

Y, muy especialmente, me quedo con la maravillosa pandilla que hemos formado durante estos días.
Porque al final puedes visitar ciudades preciosas y viajar en barcos espectaculares, pero muchas veces lo mejor que te llevas de un crucero no cabe en una maleta: son las personas que conoces por el camino, los momentos compartidos y esas amistades verdaderas que nacen casi sin darte cuenta.
Así que, a todos los que vais a embarcar próximamente en el MSC Seaview, os diría que vayáis con ganas de disfrutar desde el primer minuto. No dejéis que algún pequeño detalle que no esté a vuestro gusto os estropee unas vacaciones que pueden ser inolvidables.
Disfrutad del barco, de las escalas, de la gente que conozcáis y de cada instante, porque una semana pasa volando y, cuando te quieres dar cuenta, ya estás desembarcando y pensando en el siguiente viaje.
Si tenéis cualquier duda sobre el barco, las escalas o queréis saber más detalles sobre cómo organizamos las visitas por nuestra cuenta, ¡preguntadme en los comentarios sin problema! Estaré encantada de ayudaros.
¡Buen crucero a todos los que vais a embarcar y a disfrutar muchísimo!
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Sobre el autor
¡Hola! Soy Lary, queremos compartir con todos vosotros nuestra experiencia a bordo del MSC Seaview con detalle y lo que nos gustó o nos defraudó. Nos movimos de una forma particular, y os lo contamos.